Fertilidad

El deseo de tener un hijo es parte de la naturaleza humana.

Si un embarazo deseado no se presenta, en la mayoría de los casos es fuente de preocupación y sufrimiento.

El embarazo, de forma natural se busca a través del acto de hacer el amor. Tras mucho tiempo de buscar la fecundación, el hecho de tener relaciones corre el peligro de convertirse en obsesión y medio de lograr un embarazo. Hacer el amor se convierte en una estrategia y en una vía de conseguir algo. La pareja corre el peligro de convertirse en una “máquina de reproducción”. La gracia, la satisfacción, el placer, el juego, la diversión y la relajación que inicialmente encuentra la pareja en el acto sexual se pierde. Tener relaciones se convierte en una obligación cargada de tensiones. Si te encuentras en esta situación igualmente es un buen momento para buscar una ayuda o simplemente para tomar consciencia y devolver la alegría y el disfrute común a tu relación de pareja.

Hoy en día con los avances de la medicina y de la tecnología nos hacen posible cada vez más controlar y programar el momento de tener un hijo.

Muchos procesos aunque frecuentes en su aplicación son invasivos y ponen altos requerimientos a nuestra emocionalidad y capacidad de abordar cambios psico- físico – emocionales.

Si te planteas una interrupción de un embarazo igualmente es un buen momento para buscar un apoyo o una ayuda en el abordaje de la situación mientras un psicólogo nunca debe influenciar en una toma de decisión en sí.

Si has pasado por un aborto un psicólogo te puede ayudar a liberarte y a integrar posibles efectos psicológicos, emocionales y físicos y así prevenir riesgos cargas posteriores.

Si te estás planteando un proceso de fertilización asistida para conseguir este embarazo deseado, un psicólogo puede ayudarte a considerar factores importantes como por ejemplo:

-          Revisión de motivaciones

-          Que otros temas de la vida están presentes para ser tratados aparte del deseo de tener un hijo

-          Existen alternativas

-          Con que recursos cuentas

-          Cuales son otros aspectos de la vida

-          Cuáles son tus límites

-          Que influencias sociales y familiares existen

-          A qué  expectativas, presiones, obligaciones estás expeusto

Si has iniciado ya un proceso de reproducción asistida es posible que sientas la necesidad de apoyo a lo largo de los tratamientos y períodos de preparación de la intervención o durante el embarazo en sí.

Una ayuda puede ser un espacio seguro para expresar tus emociones y otorgarle importancia a los cambios y sensaciones en tu cuerpo.

Aprender técnicas de relajación puede servirte para bajar la ansiedad que provocan intervenciones y expectativas. Una actitud relajada y serena te apoya y da más probabilidad al éxito del proceso en sí.

Si sientes desilusión o tienes que acaparar con la frustración de un proceso fracasado o hasta con el dolor de un aborto, una ayuda profesional puede ser clave para prevenir una depresión, sobrepasar el luto y los estados de tristeza, trascender estados emocionales difíciles como rabia y frustraciones y salir de culpabilizaciones. Abordar tu situación de forma adecuada y profesional te ayudará regresar a sentirte íntegro y continuar tu vida con perspectivas diferentes.